Pero hoy quería comentar con vosotros una noticia que leí hace unos días en Microsiervos y que habla de "selección genética" (algo que sin duda no emplearon con Jimenez Losantos -y no es que me esté ensañando... pero ya que he empezado con él ¿para que cambiar?-) en la que se explica que una clínica estadounidense que ofrece "niños a la carta" (y no es que te los sirvan cubiertos de salsa de pimienta verde o a la milanesa) ha tenido que retirar de su catálogo servicios como la selección de sexo y la elección del color del pelo o el de los ojos (aunque no dicen nada sobre si alguien puede pedir un niño con "tres rodillas"... ¿tendrá esto algo que ver con la "particularidad" de Nacho Vidal?)
El caso es que esto es algo que está pasando (y no en Telecinco) y que plantea múltiples cuestiones (que bien hablo cuando
Bueno, pues ya se ha hecho oficial el "exotismo histórico" (según Aznar) y el primer presidente negro de Estados Unidos ha tomado las riendas de la nación más poderosa del mundo. Al parecer no se recuerda un jolgorio parecido en Washington, que albergaba cientos de fiestas, aparentemente para celebrar la elección de Obama. Y digo "aparentemente" porque no está tan claro que el motivo de celebración fuera tanto la elección del nuevo presidente como la marcha del antiguo (¡que ganas tenía de darle ese adjetivo!)
